Piel seca no es lo mismo que piel deshidratada

Piel seca es una característica genética — las glándulas sebáceas producen poco aceite. Piel deshidratada es un estado transitorio — le falta agua, no aceite. Podés tener ambas a la vez (piel seca y deshidratada) o solo una.

En Costa Rica, el A/C constante en oficinas y malls es una causa frecuente de piel deshidratada en personas que de otro modo tienen piel normal.

El objetivo: reparar y mantener la barrera

La barrera hidrolipídica es la capa protectora de la piel. En piel seca está comprometida. El objetivo de la rutina es reforzarla con los ingredientes correctos:

  • Ceramidas: reparan la barrera directamente. Son el “mortero” entre las células de piel.
  • Colesterol + ácidos grasos: junto con ceramidas, forman el complejo ideal de barrera.
  • Glicerina y urea: humectantes que retienen agua en la piel.
  • Escualano: aceite ligero que hidrata sin obstruir poros. Ideal para piel seca y sensible.
  1. Limpiador suave o de leche: Sin espuma agresiva. Buscá “creamy cleanser”, “milk cleanser” o limpiadores sin sulfatos (sin SLS). El limpiador no debe dejar la piel tirante ni seca.
  2. Sérum con ácido hialurónico: Aplicá sobre piel levemente húmeda. El AH jala agua hacia la superficie. Siempre sellado con crema — de lo contrario puede efecto contrario en ambientes muy secos.
  3. Crema rica con ceramidas (AM y PM): Buscá ceramidas NP, AP, EOP en el listado de ingredientes. La crema de día puede ser la misma que la de noche en piel muy seca. En PM podés aplicar una capa más generosa.
  4. Aceite o bálsamo oclusivo (PM, opcional): Escualano, aceite de rosa mosqueta o un bálsamo de parafina como último paso de la noche. Sella todo y previene pérdida de agua mientras dormís (“slugging” suave).

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Bálsamo reparador de barrera formulado para piel muy seca o atópica. Textura rica pero de rápida absorción — ideal como último paso de la noche.